DOLOR QUE NO SE EXPLICA EN PRUEBAS: EL PAPEL DE LAS FASCIAS


Muchas personas sufren molestias persistentes en la espalda, cuello, hombros, rodillas o pies y, sin embargo, las pruebas diagnósticas no muestran una lesión importante. En estos casos, puede ser útil valorar otros factores relacionados con el funcionamiento global del cuerpo, como las fascias, la postura y el movimiento.

 

Las fascias: la red que conecta todo el cuerpo

 

La fascia es un tejido conectivo que envuelve músculos, tendones, ligamentos, nervios y órganos. Forma una red continua que conecta todas las estructuras corporales.

Cuando pierde elasticidad o movilidad, pueden aparecer sensaciones de rigidez, limitaciones funcionales, compensaciones posturales o sobrecargas musculares. Una restricción en una zona puede repercutir en áreas alejadas del cuerpo.
Fascia

La importancia de la posturología

La posturología permite mediante técnicas específicas de diagnóstico detectar diferentes problemas sobre el control postural.

Cómo el cuerpo se organiza para mantener el equilibrio frente a la gravedad.

Factores como:

  • La posición de los pies.
  • La movilidad de la pelvis.
  • La alineación de la columna.
  • La articulación temporomandibular (ATM).
  • La visión.
  • El estrés emocional.

Pueden influir en la forma en que nos movemos y distribuimos las cargas durante el día.

Cuando el sistema postural se adapta durante mucho tiempo a una compensación, pueden aparecer tensiones recurrentes y sensación de fatiga muscular.

 

Un enfoque global e integrativo

La combinación de osteopatía, fascias, kinesiología y posturología permite realizar una valoración amplia de los distintos factores que pueden estar influyendo en el bienestar de la persona.

  • Osteopatía: valoración y tratamiento de la movilidad de los tejidos y articulaciones.
  • Kinesiología: análisis funcional de posibles desequilibrios adaptativos.
  • Posturología: estudio de las adaptaciones del cuerpo frente a la gravedad y el movimiento.

 

Señales que pueden indicar un desequilibrio funcional

  • Rigidez al levantarse por la mañana.
  • Sensación de tensión constante en cuello y hombros.
  • Sobrecargas repetitivas al practicar deporte.
  • Fatiga muscular sin causa aparente.
  • Molestias que aparecen y desaparecen en distintas zonas.
  • Sensación de desequilibrio o mala estabilidad.

El cuerpo funciona como una unidad

Cada persona desarrolla adaptaciones diferentes a lo largo de su vida. Una valoración global permite comprender mejor cómo interactúan las fascias, la postura y el movimiento, ayudando a identificar posibles factores que contribuyen a las molestias o limitaciones funcionales.

 

Carlos Hormigos
Osteopatía -Fascias- Kinesiología -Acupuntura – Posturología