La fascia y los Fascíocitos según la Dra. Carla Stecco:
La fascia es una red tridimensional de tejido conectivo que envuelve y conecta todos los músculos, huesos, nervios y órganos del cuerpo. Este tejido no solo sostiene, sino que también participa activamente en el movimiento, la coordinación y la percepción del dolor. La fascia fue vista como un envoltorio pasivo, pero las investigaciones recientes han demostrado que juega un papel fundamental en la transmisión de fuerzas y la estabilidad corporal.
La doctora Carla Stecco junto a su hermano Antonio y su padre Luiggi Stecco, ha revolucionado el estudio de la fascia con investigaciones anatómicas y microscópicas,fundamentales para el estudio de la fascia y para el entendimiento actual de este tejido.
Los Fascíocitos: uno de los aportes más importantes ha sido la identificación y descripción de los fascíocitos, un tipo de célula presente en la fascia profunda. Esta célula esta especializadas en la producción de ácido hialurónico, una sustancia que lubrica los planos fasciales y facilita el deslizamiento entre las capas de fascia y los músculos. Gracias a los fascíocitos, la fascia puede adaptarse y reorganizarse en respuesta al movimiento y las tensiones mecánicas diarias. Un desequilibrio en la función de estas células puede resultar en dolor, rigidez o restricciones en el movimiento.
Las principales investigaciones de la Dra. Carla Stecco se centran en el estudio anatómico, histológico y biomecánico del sistema fascial, especialmente la fascia profunda muscular. En colaboración con su familia y universidades con la de Padua y René Descartes, han diseccionado cadáveres no embalsamados para entender mejor la estructura y función de la fascia.
Entre sus aportes clave está los fascíocitos, células que producen ácido hialurónico, fundamental para el deslizamiento y la función de la fascia, al abordar la fascia se alivia y mejora el movimiento.Se restaura la función miofascial y se reduce el dolor.
Los estudios anatómicos realizados por la Dra. Carla Stecco se centran en la fascia profunda muscular, incluyendo el epimisio y los retináculos.
Han explorado la continuidad tridimensional del sistema miofascial, identificando cómo las fibras musculares, la fascia profunda y las articulaciones se organizan en unidades miofasciales que contribuyen a la transmisión de fuerzas y a la coordinación del movimiento. También han descrito la importancia de las expansiones miofasciales y las inserciones de las fibras musculares en la fascia, evidenciando que la fascia no es solo un tejido pasivo, sino que tiene una compleja organización funcional con gran densidad de mecanorreceptores que participan en la propiocepción y la coordinación y la coordinación motora.
Abordar la fascia ha demostrado en estudios que la manipulación de puntos específicos mejora la función muscular y articular, disminuye la viscosidad del ácido hialurónico que lubrica la fascia profunda y reduce el dolor.
Está evolución ha convertido en una terapia manual reconocida internacionalmente para el tratamiento integral del sistema miofascial en sus múltiples dimensiones.
